El krausismo y la Institución Libre de Enseñanza


El krausismo es un movimiento filosófico ideado por Karl Christian Friedrich Krause(1781-1832).

La base de esta filosofía es la combinación del teísmo y el panteísmo. El teísmo es la creencia en Dios, y el panteísmo es la creencia de que Dios y el universo son lo mismo. Krause desarrolló la idea de que el mundo forma parte de Dios y se realiza a partir de éste. Establece una unión entre religión, filosofía y ciencia.

El krausismo cree que el hombre debe ser educado en todos los aspectos intelectuales para su completa realización. Para eso tiene que estar en contacto con la naturaleza (aboga por las excursiones como método educativo), y no tener ninguna influencia religiosa.

El krausista está definido por las siguientes características:

1) Debe pensar por encima de las mentes corrientes.
2) Debe definir y concluir los pensamientos ajenos.
3) Debe mandar, medir y ordenar los hechos relativos.
4) Debe observar e inspeccionar subjetivamente su entorno.
5) Debe ser necesario para todos y necesitado de todos.
6) Debe abarcar todos los ángulos del pensamiento.
7) Debe armonizar todo tipo de pensamientos.
8) Debe ser progresivo.
9) Debe reflexionar sobre todos los hechos.

Años después de la muerte de Krause, con el fracaso en Alemania, el krausismo llega a España, de la mano de Julián Sanz del Río, entre otros, que propone una doctrina política liberal, bajo la apariencia religiosa.

Pasados ya algunos años desde el ideal de krausismo de Julián Sanz del Río, Federico de Castro y Fernández transforma el krausismo en krausopositivismo, sustituyendo las ideas religiosas originales de teísmo y panteísmo por posturas más filosóficas y científicas (el ejemplo más claro es que el Darwinismo pasa a ser un pilar fundamental en el krausismo).

El movimiento en España duró hasta 1936, cuando, con la Guerra Civil, los pensadores tuvieron que exiliarse a Sudamérica por sus ideas liberales.

Durante ese período (1876) se fundó la Institución Libre de enseñanza, un famoso intento pedagógico realizado en España e inspirado en el krausismo, más concretamente el krausopositivismo. Fue creada por un grupo de catedráticos (Francisco Giner de los Ríos, discípulo de Sanz del Río, Federico de Castro, Nicolás Salmerón, Gumersindo Azcárate y otros profesores) separados de la Universidad Central de Madrid por defender la libertad de cátedra y negarse a ajustar sus enseñazas a cualquier dogma oficial en materia religiosa, política o moral.

Se dedicaba a la enseñanza superior y a la secundaria, en un principio, y se basaba en la neutralidad religiosa y política y la independencia total del Estado y de toda comunión religiosa o escuela filosófica.

La falta de medios y la negativa del Estado a reconocer oficialmente los estudios realizados en el nuevo centro obligan a Giner de los Ríos a prescindir de la enseñanza superior (1882), limitándose a una escuela de chicos, y dando primacía a la educación sobre la enseñanza. La finalidad de la Institución era formar hombres y la ética tenía primordial importancia. A partir de 1885 se inaugura la coeducación, con la escuela de párvulos.

Independientemente de la Institución, Giner y su discípulo Manuel Bartolomé Cossío inspiran la creación de centros estatales, que han contribuido, fundamentalmente, a renovar la cultura española. Así, el Museo Pedagógico de Instrucción Primaria, el Instituto de Reformas Sociales, el Instituto Central Meteorológico, la Estación Marítima de Zoología y Botánica Experimentales, de Santander, la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas, que a su vez creó la Residencia de Estudiantes para varones y otra para señoritas, el Instituto-Escuela de segunda enseñanza, el Instituto de Investigaciones Biológicas Santiago Ramón y Cajal y el de Física y Química. La Junta daba, además, becas para realizar estudios en el extranjero. Por iniciativa de Cossío, el Gobierno de la República estableció las Misiones Pedagógicas, que recorrían los pueblos de España, y el ministro institucionista Fernando de los Ríos fundó la Universidad Internacional, de Santander. La labor pedagógica de los institucionistas se extendió a numerosos centros entre los que importa destacar el Patronato para el niño delincuente, cuando no existía, aún, el Tribunal de Protección de Menores.

La Generación del 27 era, en cierta manera, una emanación de la Institución Libre de Enseñanza y obra de la ILE fue, sin duda alguna, alcanzar la sintonía cultural y científica con Europa.

La guerra civil de 1936 a 1939 obligó a cerrar el centro y el Estado se incautó de todos sus bienes, que han sido devueltos en 1978, después de restablecido en España un orden constitucional.

El krausismo y la ILE en Amor y pedagogía.

Se puede afirmar que el método pedagógico llevado a cabo por la ILE, inspirado en el krausopositivismo, es el que aplica Don Avito para criar al genio Apolodoro en el libro, dado que en la obra la educación de Apolodoro se basa en la ciencia y la filosofía más estrictas.

El personaje de Don Avito Carrascal, de acuerdo con la idea del krausismo de cultivarse en todos los aspectos sin ningún tipo de interferencia religiosa, e inspirado en el idealismo de la ILE de no ajustarse a las enseñanzas convencionales basadas en materia religiosa, moral o política, imparte una educación basada en hechos científicos. Intenta cultivar a su hijo en todos los sentidos posibles ya sea en la música, en la propia ciencia o en cualquier otro campo que se considere interesante y enriquecedor .

Pero la educación de Apolodoro también está impartida por Don Fulgencio, un amigo de Don Avito, que educa al futuro genio en materia filosófica, otra de las particularidades del krausopositivismo, aunque ese personaje tenga un tipo de mentalidad más religiosa que la de Don Avito .

Por lo tanto, Apolodoro se ve “enriquecido” por el tipo de educación impartida en la ILE provinente del krausismo, extraída por Unamuno para el libro Amor y pedagogía.


Oriol Barber
Carlos Alarcón
Sergi Matas